viernes, 5 de septiembre de 2008

Soy una voyeur

Pues sí, lo reconozco, soy una voyeur. Me encanta cotillear la vida de mis amigos por internet. Con la aparición de Facebook en mi vida he pasado horas mirando las fotos de las bodas, hijos, fiestas y viajes de mis colegas.Así alimento mi vena cotilla de portera total.
Y luego están los blogs, que aunque yo no actualice el mío muy a menudo no significa que no sea asidua de varios blogs de amigos. En especial estoy enganchada al blog de mi amiga Marta, El mundo de Marta/,pero la muy... no ha colgado nada desde que ha vuelto de las vacaciones y me tiene en ascuas con lo que le ha pasado este verano! Bueno, a ver si esta entrada sirve para que me vuelva a deleitar con sus cartas, canciones y pensamientos. Por fi por fi, Marta!

jueves, 4 de septiembre de 2008

La pesadilla del iPhone


Parece mentira que conseguir un iPhone sea tan difícil. Salió a la venta el 11 de julio y a 4 de setiembre es imposible conseguir uno en ninguna tienda. Y la pringadilla de turno, o sea yo, tiene que conseguir uno como sea antes del lunes para una cosa del curro. Pero parece que Movistar ha hecho las cosas con los pies y la distribución ha sido pésima y en todas partes está agotado. ¿Y ahora qué hago? Esto es un desastre! A ver si alguno tiene algún colega que me puede prestar uno. O sino me tendré que pintar uno al óleo!

lunes, 1 de septiembre de 2008

Menudo lío tengo en casa montado

¿Quién me mandaba a mí meterme en semejante follón? Hace ya 5 años que Marcos y yo compramos el piso en el que actualmente vivimos, y 4 desde que nos mudamos a él, lo que significa... ¡que nos pasamos 1 año entero de obras! Sí, señor. Un añito enterito, de hecho un poco más, pero bueno. Y fue una experiencia bastante traumática. Desgraciadamente se me ocurrió la genial idea para ahorrarnos algo de dinero de contratar a un ex compañero de colegio para que nos hiciera parte de las reformas. Y el resultado fue el de esperar: las obras a medias, pagamos más de lo que habíamos acordado y la amistad se fue al traste. Y al final tuve que contratar a otro contratista para que me arreglara todo lo que me habían dejado a medias y terminara por fin la dichosa obra.
Y ahora, 4 años después parece que no aprendimos nada de todo aquello y se nos ha ocurrido cambiarnos la cocina. ¡En maldito momento se me ocurrió la idea!
Este era el aspecto de la cocina cuando compramos el piso:Para darle un aspecto más modernillo, antes de entrar a vivir en el piso cambiamos los tiradores por unos rectos y plateados y también las cornisas de madera.
Afortunadamente, de momento las obras han empezado de maravilla, el contratista parece serio y eficaz y en un solo día nuestra cocina ha pasado a tener el aspecto de un piso tras una explosión:
Ahora sólo me queda cruzar los dedos para que todo vaya bien y en el plazo de un mes tenga una cocina de revista y yo no muera de histeria.
Deseadme suerte.